martes, 21 de marzo de 2017

DIA MUNDIAL DE LA POESIA #DMP17


Hoy, 21 de marzo es el Día Mundial de la Poesía y para conmemorarlo he elegido a Antonio Machado, un poeta de la Generación del 98, sus poemas son un testimonio sincero y autentico, palabras en carne viva en las que también hay tintes de fe y esperanza.


SOLEDADES

EL VIAJERO

Está en la sala familiar, sombría,
y entre nosotros, el querido hermano
que en el sueño infantil de un claro día
vimos partir hacia un país lejano.
Hoy tiene ya las sienes plateadas,
un gris mechón sobre la angosta frente;
y la fría inquietud de sus miradas
revela un alma casi toda ausente.
Deshójanse las copas otoñales
del parque mustio y viejo.
La tarde, tras los húmedos cristales,
se pinta, y en el fondo del espejo.
El rostro del hermano se ilumina
suavemente. ¿Floridos desengaños
dorados por la tarde que declina?
¿Ansias de vida nueva en nuevos años?
¿Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó -la pobre loba- muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar  ante su puerta?
¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada?
El ha visto las hojas otoñales,
amarillas, rodar, las olorosas
ramas de eucalipto, los rosales
que enseñan otra vez sus blancas rosas...
Y este dolor que añora o desconfía
el temblor de una lágrima reprime,
y un resto de viril hipocresía
en el semblante pálido se imprime.
Serio retrato en la pared clarea
todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea
el tictac del reloj. Todos callamos.

II

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado cien mares,
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
Mala gente que camina 
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y suenan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

III

La plaza y los naranjos encendidos
con sus frutas redondas y risueñas.
Tumulto de pequeños colegiales
que, a salir en desorden de la escuela, 
llenan el aire de la plaza en sombra
con la algazara de sus voces nuevas.
¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
¡Y algo nuestro de ayer, que todavía
vemos vagar por estas calles viejas!


Y para terminar, mi aportación de cosecha propia.



SOLEDAD

Soledad que me atormenta
me está matando esta pena,
por el camino del llanto
hasta tu casa me lleva.

Cerrada encuentro la puerta,
después de vueltas y vueltas
esta agonía me quema,
las brasas ya son cenizas.

Pierdo toda la alegría,
esta casa está vacía,
qué pena de suerte mía.

Mas la suerte me cambio
Y mi vida renovó.
Te encontré, vuelvo a ser yo.



lunes, 20 de marzo de 2017

CARTA DE MI HIJO

Querida mamá,

Solo yo he escuchado tu corazón desde dentro,

por eso sé lo rápido que late cuando estás junto a mí. 

Fue tan emocionante nuestro primer encuentro, 

al principio sentí mucho miedo, pero tú estabas ahí

para protegerme.

Siempre has estado en mis mejores momentos,

pero sobre todo en los malos, animándome y acompañándome.

Tu amor es la luz que alumbra mi vida, me gusta jugar contigo

a las cosquillas, cuando cantamos y bailamos juntos o cuando

pasamos las tardes buscando piedras para después pintarlas.

Siempre serás mi As de corazones.

Te quiero hasta el infinito y más allá.


Marc Gadea.






jueves, 16 de marzo de 2017

ALTAS CAPACIDADES

El pasado sábado, gracias a las prácticas en ACAST del curso de Atención Educativa a Alumnos con Altas Capacidades, tuve la oportunidad de vivir una experiencia muy enriquecedora, decidí estar en el aula de los más mayores, 16 chavales con Altas Capacidades. No sé muy bien como describirlo, pero por las fechas en las que estamos, diría que fue como el terremoto final de una mascletá, muy emocionante. Caballos desbocados difíciles de controlar, que Emilia Landete, la psicóloga, supo gestionar perfectamente.

Primero hicieron un breve test, que les ayudo a conocerse un poco mejor a sí mismos, después de ver un video sobre la perseverancia en el estudio, les hizo una pregunta “¿Qué te han enseñado en la escuela?” y realmente, vale la pena escuchar sus respuestas, para reflexionar sobre el sistema educativo actual, a continuación algunas de ellas:

-           -  Me ha enseñado a memorizar, soltarlo en el examen y olvidar, no enseñan a aprender.

-    - La escuela me ha enseñado que el sistema educativo es deficiente, para que los poderosos sean los únicos con acceso a una buena educación y que los demás sean unos borregos.
En este caso, me hizo gracia, que pese asistir a una escuela que considera con un sistema deficiente, él no se incluyó entre los borregos.

-    - Me ha enseñado que los exámenes no son un buen método de evaluación, se podría evaluar el trabajo diario, actitud, respeto y hacer un proyecto individual o en grupo.

-     -  Que cada alumno pudiera elegir las asignaturas según sus intereses.

-      -  Que hacen falta más profesores.

-   - Que cuando un maestro dice: página tal, cuadro tal, para estudiar, está fallando el sistema, porque nos hacen engullir conocimientos.

Esta dinámica facilita el debate y les enseña a guardar turnos de palabra y respetar a los demás, en ocasiones difícil de conseguir entre estos chicos. Me llamó la atención la variedad de dibujos, que hicieron en los ratos en que se sumergían en su mundo.

Por otra parte, no voy a generalizar, puesto que desconozco datos oficiales, pero la realidad que yo vi en ese contexto, en Castellón, en el rango de edad comprendido entre 13 y 18 años, de los 16 chavales, 12 eran chicos y solo 4 chicas, que si lo trasladamos a porcentajes, estaríamos hablando de un 75% de chicos frente a un 25% de chicas, lo que deja patente una vez más la falta de detección de las Altas Capacidades, sobre todo en el género femenino. Todavía queda mucho trabajo por hacer, tanto en detección como en atención.

Después de conocer el área de voluntariado de ACAST, ahora con nuevos proyectos en mente, la implantación del voluntariado en AVAST.


Por cierto, aprovecho para promocionar la Jornada sobre Aulas Inclusivas: las Altas Capacidades, que tendrá lugar el próximo 4 de abril en Valencia.



domingo, 12 de marzo de 2017

LECTURAS II

“Dios vuelve en una Harley” es un libro que leí hace muchísimo tiempo, me lo prestó mi gran amiga Isabel Dolçá, me da hasta apuro llamarla amiga porque la considero mucho más que eso, amiga, hermana, segunda madre, una abuela para mi hijo, siempre ha estado ahí cuando la he necesitado, cansada de llamar a muchas puertas en busca de ayuda sin obtener resultados, la puerta de Isabel siempre ha estado abierta para mí y mi familia. Como dice el dicho, “quien a mi hijo moca a mi me besa en la boca”, gracias, Isa.

“Dios vuelve en una Harley” es un libro que me gustó tanto que después de leerlo me lo compré y lo volví a leer, así como la segunda parte “Dios en una Harley: El regreso”, después los libros han dado muchas vueltas, de mano en mano y de casa en casa, no quería perderlos, porque les tengo mucho cariño, pero llegó un momento que desconocía el paradero de los libros y llegué a darlos por perdidos. Hasta que un día, por pura serendipia, cenando en casa de unos amigos y gracias a mi  mala costumbre de mirar los libros allá donde voy, los encontré.

Por cierto, no me gustan las casas sin libros, es como un jardín sin flores.

“Dios vuelve en una Harley” es un libro muy ameno y de lectura rápida que ha sido traducido a numerosos idiomas.

Joan Brady, su autora, ha escrito también “Las nueve revelaciones”, del que hablaré en otra ocasión.

Christine es una enfermera que está perdidamente enamorada de Michael, un médico residente. Ambos sienten admiración y un profundo amor el uno por el otro, pero Michael temeroso a los compromisos, la deja. Christine queda abatida, sobre todo cuando en un reencuentro con Michael, se entera que este se ha casado.

Christine ha perdido las esperanzas de encontrar un hombre con el que compartir su vida y comete muchos errores, que a la larga le pesan y duelen, hasta que un día medio borracha, sale a la playa y a la luz de la luna, aparece un joven en una Harley, Joe, para sacarla de las sombras en las que vive y enseñarle las reglas más básicas de la vida, acordes a nuestro tiempo, hacerle ver que es una muchachita asustada, que quiere demostrar a todo el mundo lo dura que es y en definitiva, lo que tiene es miedo a que alguien descubra lo vulnerable que puede llegar a ser. 

Joe le enseña que el camino de la felicidad está en uno mismo y que solo a través del amor se puede salir del laberinto de los deseos frustrados, convirtiéndola en una mujer distinta y libre.

Joe conocía todos los detalles de la vida de Christine, le hace ver que es Dios, que la quiere y debe confiar en él. Y le da unos mandamientos personales para ser feliz.

     1. No levantes muros, aprende a traspasarlos.

   2. Vive cada momento de tu vida, pues todos son preciosos y no debes malgastarlos.

    3. Cuida de ti misma ante todo y sobre todo. Pues tú eres yo y yo soy tú, y cuando cuidas de ti cuidas de mí. Juntos nos cuidamos el uno al otro.

    4. Renuncia al ego. Muéstrate tal y como eres, dando tu amor pero sin renunciar a ti mismo.

      5. Todo es posible en todo momento.

     6. Sigue el fluir universal, cuando alguien da, recibir es un acto de generosidad. Pues en esa entrega siempre se gana algo.

Como curiosidad diré que Christine tiene la misma extravagante costumbre que yo, leer el párrafo final del libro antes de empezar a leerlo, es lo que me motiva a leerlo o no.

Seguro que disfrutáis mucho leyendo este libro, deja una agradable sensación de paz y tranquilidad, además descubriréis el octavo mandamiento y donde lo encontró.




“Todo lo que sucede, por insignificante que sea, forma parte del fluir universal”.


martes, 7 de marzo de 2017

PALABRAS

Palabras vacías, sin alma, sin color, sin sentido, sin palabras.

Las palabras de los que están no me dicen nada, envuelta en

el silencio de mi soledad, no puedo pensar, demasiado ruido

dentro.

Con un pie a cada lado de la delgada línea que separa la vida de

la muerte, el bien del mal, el amor del odio.

Cansada de senderos que no llevan a ninguna parte, dando vueltas

en círculos, volviendo a empezar, volviendo a girar en la noria de la

vida, ahora abajo, en un rato arriba, no se puede parar, si la noria

para la vida termina. Sigamos girando, entre llantos y risas. Si no

es contigo no es vida.










lunes, 6 de marzo de 2017

LO QUE NO QUIEREN VER

Normalmente, durante todo el periodo de escolarización de mi hijo, acostumbro a ir a principio de curso a conocer a los maestros y ponerme a su disposición para cualquier actividad que puedan realizar, ya sean juegos, lecturas, tertulias, ser madre delegada, así como para comentar las particularidades de mi hijo.

Si, lo reconozco, soy una de esas madres que llaman “Madres helicóptero” ¿Y qué? Si no me ocupo yo de mi hijo ¿Quién lo va a hacer? Sabía que en el momento en que le soltase la mano se caería, como así ha sido, le dejé en el momento menos oportuno y fracasó.

El 1 de julio, esta madre pesada ya tenía cita con el “orientador” del instituto para preparar el curso y me topé con un muro, al mostrarle los informes de altas capacidades de mi hijo, tuve que escuchar perlas como que “si no sabe hacer ecuaciones, no es superdotado”, lógicamente, no sabe porque nadie le ha enseñado, no aprenden por arte infusa. También se atrevió a decirme: “Señora, usted paga y le dicen lo que quiere oír”, como si el trabajo de los psicólogos privados no sirviera para nada, como si les hubiese tocado el título en la tómbola. Otra de las que me soltó fue que “eso es como el que hoy tiene fiebre y mañana se le ha pasado”, y por último, me aconsejó: “Guarde esos informes y no se los enseñe a los profesores, si no van a ir a por él”.

Salí de allí indignada y desmotivada, pensé que era inútil seguir con esto, a los pocos días, recibí algunas llamadas de personas que solían pedirme consejo, que no supe darles, ¿Qué iba a decirles? Que había tirado la toalla y que ya no me quedaban ganas, ni fuerzas de seguir con esto.

A día de hoy, no tengo muy claro con quien hablé aquel día, porque el orientador, que me orientó bien poco, cuando volví en septiembre, ya no estaba. No sé si era el orientador del centro o alguien que pasaba por allí, a veces, la realidad supera la ficción.

Se supone que es un buen centro, ocupa el primer puesto de los centros públicos, en cuanto al ranking de notas de la PAU, desde aquí mi enhorabuena, aunque no creo que eso sea lo más importante, se debería conocer como aprende cada alumno, pues no todos aprenden lo mismo, al mismo tiempo y de la misma manera y aunque sé que es difícil, a veces un pequeño cambio en la metodología, motiva al alumno a seguir adelante. Necesitamos una educación que enseñe para la vida, no para aprobar exámenes. 






“Escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos, acabaras no recorriendo ninguno”. Brida. Paulo Coelho


Este es el camino que me dicta el corazón y el motivo para seguir adelante, “MI HIJO, MI NORTE Y MI GUIA”