lunes, 6 de marzo de 2017

LO QUE NO QUIEREN VER

Normalmente, durante todo el periodo de escolarización de mi hijo, acostumbro a ir a principio de curso a conocer a los maestros y ponerme a su disposición para cualquier actividad que puedan realizar, ya sean juegos, lecturas, tertulias, ser madre delegada, así como para comentar las particularidades de mi hijo.

Si, lo reconozco, soy una de esas madres que llaman “Madres helicóptero” ¿Y qué? Si no me ocupo yo de mi hijo ¿Quién lo va a hacer? Sabía que en el momento en que le soltase la mano se caería, como así ha sido, le dejé en el momento menos oportuno y fracasó.

El 1 de julio, esta madre pesada ya tenía cita con el “orientador” del instituto para preparar el curso y me topé con un muro, al mostrarle los informes de altas capacidades de mi hijo, tuve que escuchar perlas como que “si no sabe hacer ecuaciones, no es superdotado”, lógicamente, no sabe porque nadie le ha enseñado, no aprenden por arte infusa. También se atrevió a decirme: “Señora, usted paga y le dicen lo que quiere oír”, como si el trabajo de los psicólogos privados no sirviera para nada, como si les hubiese tocado el título en la tómbola. Otra de las que me soltó fue que “eso es como el que hoy tiene fiebre y mañana se le ha pasado”, y por último, me aconsejó: “Guarde esos informes y no se los enseñe a los profesores, si no van a ir a por él”.

Salí de allí indignada y desmotivada, pensé que era inútil seguir con esto, a los pocos días, recibí algunas llamadas de personas que solían pedirme consejo, que no supe darles, ¿Qué iba a decirles? Que había tirado la toalla y que ya no me quedaban ganas, ni fuerzas de seguir con esto.

A día de hoy, no tengo muy claro con quien hablé aquel día, porque el orientador, que me orientó bien poco, cuando volví en septiembre, ya no estaba. No sé si era el orientador del centro o alguien que pasaba por allí, a veces, la realidad supera la ficción.

Se supone que es un buen centro, ocupa el primer puesto de los centros públicos, en cuanto al ranking de notas de la PAU, desde aquí mi enhorabuena, aunque no creo que eso sea lo más importante, se debería conocer como aprende cada alumno, pues no todos aprenden lo mismo, al mismo tiempo y de la misma manera y aunque sé que es difícil, a veces un pequeño cambio en la metodología, motiva al alumno a seguir adelante. Necesitamos una educación que enseñe para la vida, no para aprobar exámenes. 






“Escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos, acabaras no recorriendo ninguno”. Brida. Paulo Coelho


Este es el camino que me dicta el corazón y el motivo para seguir adelante, “MI HIJO, MI NORTE Y MI GUIA”

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